Anoche me abrieron los ojos, me dí cuenta de la realidad, ellas son mis amigas y me apoyan en las decisiones que tomo, pero siempre están ahí para recordarme que, por mucho que yo quiera engañarme a mi misma, la realidad es la que es y no puedo seguir evitando tratar esos temas tabú.
Anoche me recordaron lo que yo era y lo que soy ahora, como he cambiado, como ha cambiado mi opinión respecto a temas que nunca consideré entender y de los cuales dije nunca tomaría parte. Temas como el amor y la racionalidad. Así es, siempre negué que existiesen determinados sentimientos, siempre pensé que el amor nos encierra, nos aparta de la realidad, nos ahoga, nos agobia.
Este verano mi opinión al respecto cambió, he de admitir que todo lo sucedido superó mis expectativas, cambió mi forma de ser, me di cuenta de que la realidad de la vida es mucho más complicada de lo que realmente pensaba. Así sucedió, así paso, y he de reconocer que no estuvo mal. Sin embargo aquí viene la parte en la que te caes y te toca volver a levantarte.
Pues si, me caí pero, además, me caí de repente, con todo el equipo, sin tiempo para reaccionar, y en una semana comenzó mi otra historia, historia que hoy continúa.
Pues bien, yo me he ido engañando a mi misma, si así, con todas las letras, creé un MENTIRA. Siempre he pensado que me gustaba, que le quería pero realmente cuando te preguntas si quieres a alguien es cuando realmente has dejado de quererle y así es. Llevo engañándome a mi misma demasiado tiempo, y he necesitado una bocanada de sinceridad por parte de ellas para darme cuenta de que nunca me ha gustado, simplemente escogí esa opción porque es la que tenía en el momento, con esto no cambia mi actual situación.
Pero considero que lo que ayer sucedió es demasiado importante como para dejarlo pasar por alto, tan importante que debe ser recordado siempre para no volver a caer en mis propios engaños, en mis propias mentiras para crear un mundo que satisface a los demás pero que no me ayuda a crecer como persona, un mundo en el que los sentimientos son mentira porque nunca han existido.
Quizá el modelo que tomo no es el adecuado, puede ser, pero es el que tengo, es con el que he descubierto la existencia de sentimientos que desconocía que nunca creí tener y que, he de admitir, siempre frené y no deje que se manifestaran transformándose en "bordería"
Así pues, les agradezco que de vez en cuando me recuerden la realidad, me recuerden como soy y como decidí ser para no caer en el engaño de mi propio cerebro que intenta crear otra realidad en la cual todo es ficción, mentira y si, efectos especiales.
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