domingo, 23 de marzo de 2014

El guión establecido

Decía un buen amigo mío que es un hecho probado que las casualidades no existen. Yo le miro y sonrío, pero podría tener razón, de hecho he llegado a la conclusión de que tiene razón. Siempre dice, en modo muy cursi, que todo está escrito en las nubes y las estrellas con tinta invisible. Que las personas van mezclándose en las páginas de las historias de otras personas para compartir y protagonizar un guión ya establecido. Mi amigo decía que todos somos actores principales y también secundarios, según la parte de la película en la que nos encontremos. Sí, ciertamente creo que esto lo saca de algún libro, mi amigo no sabe escribir tan bien, pero realmente es una forma bonita de hablar del destino.

Si alguien me preguntara que opino sobre ello, sinceramente, no podría darle una respuesta breve y clara, porque como leí una vez “en realidad, cuando me he levantado esta mañana sí que sabía exactamente quién era, pero me temo que desde entonces, he sufrido varias transformaciones”. Y así con todo lo que ocurre en mi vida, y sí, me gusta pensar que es parte de mi destino, aunque también me parece que es una manera de quitarte el muerto de encima. Cuando algo no sale bien, solemos decir que se trata del destino, pero ¿Y cuando las cosas nos salen genial? Entonces, entonces decimos que ha sido lo que nos merecíamos, que habíamos trabajado para conseguirlo, raras veces se lo agradecemos al destino. Como mi amiga Sara me recuerda siempre, yo soy de las que opinan que la suerte no existe, que la suerte hay que ganársela, aunque quizás en cierto modo me gustaría que por arte de magia de vez en cuando me viniera un golpe de suerte.

Pero bueno, quiero decir que el destino a veces nos tiene maravillas preparadas ahí, esperando, para nosotros, pero que tenemos que salir a buscarlas y creo que yo he encontrado ya una de ellas, aún tengo que descubrirla, quitarle el polvo, los embalajes y sacar la esencia, pero estoy dispuesta a hacerlo, y espero que él también lo esté y bueno, tampoco voy a ser tan cursi como mi amigo, pero en un libro leí:

“Ninguna percepción es recíproca, la mirada hacia la lluvia no es la lluvia que nos mira. La piel que tocamos casi nunca es la piel que suplica ser tocada. Un sonido no espera ser escuchado. El margen no sabe que es el margen. Hacer equivaler las percepciones es reducir el cuerpo a unos pocos encierros y desplantes. Esto es lo primero que aprende el niño.  Esto es lo que tan rápido el adulto ignora”

jueves, 13 de marzo de 2014

corazón tan blanco

" A veces tengo la sensación de que nada de lo que sucede sucede, de que todo ocurrió y a la vez no ha ocurrido, porque nada sucede sin interrupción, nada perdura ni persevera ni se recuerda incesantemente, y hasta la más monótona y rutinaria de las existencias se va anulando y negando a sí misma en su aparente repetición hasta que nada es nada ni nadie es nadie que fuera antes, y la débil rueda del mundo es empujada por desmemoriados que oyen y ven y saben lo que no se dice ni tiene lugar ni es cognoscible ni comprobable. A veces tengo la sensación de que lo que se da es idéntico a lo que no se da, lo que descartamos o dejamos pasar idéntico a lo que tomamos y asimos, lo que experimentamos idéntico a lo que no probamos, y sin embargo nos va la vida y se nos va la vida en escoger y rechazar y seleccionar, en trazar una línea que separe esas cosas que son idénticas y haga de nuestra historia una historia única que recordemos y pueda contarse, sea al instante o al cabo del tiempo, y así ser borrada o difuminada, la anulación de lo que vamos siendo y vamos haciendo. Volcamos toda nuestra inteligencia y nuestros sentidos y nuestro afán en la tarea de discernir lo que será nivelado, o lo está, y por eso estamos llenos de arrepentimientos y de ocasiones perdidas, de confirmaciones y reafirmaciones y ocasiones aprovechadas, cuando lo cierto es que nada se afirma y todo se va perdiendo"

Fragmento "Corazón Tan Blanco de Javier Marías

lunes, 3 de marzo de 2014

Luces, vértigos

Suelo poner mucho peso en tu espalda, suelo estar constantemente preocupada por si aun me quieres o por si he vuelto a cagarla de nuevo. Y sí, que soy un imán para los problemas, pero no me negarás que te hago la vida más interesante. Que te quiero pero una vez ya me rompieron, que es todo diferente, sí, pero supongo que nunca lograste recomponerme del todo. Que yo siempre he estado en ruinas, que nunca has oído como me hago pedazos con una simple caricia, con un simple gesto, que soy frágil porque hubo un terremoto y mis cimientos han quedado muy tocados. Que solo pido tiempo y que aún así lo sigo intentando, porque estar en ruinas no es cómodo, solo hay silencio, silencio que asusta e impide que tu voz no haga eco cada vez que dices una palabra para mí. Y que no se, igual es verdad eso de que estoy perdida, pero joder yo no se querer nada que no haya destruido antes. 

"Cuando un cristal o un plato se rompe genera sonido de algo rompiéndose. Cuando una ventana se hace añicos, la pata de la mesa se rompe, o se cae un cuadro de la pared hace ruido. Pero cuando tu corazón se rompe, el silencio es total. Es algo tan importante que piensas que su ruptura hará tal ruido que se oirá en el mundo entero, o sonará como un gong o un timbre. Pero simplemente hay silencio y entonces es cuando desearías que hubiera algún sonido que distrajese tu dolor"  Fragmento "If you could see me now"