Sorpresa: acción y efecto de sorprender. Sorprender: Coger a
alguien desprevenido. Sorprender, conmover o suspender o maravillar con algo
imprevisto, raro o incomprensible. Pues yo me cago en lo incomprensible, me
cago en el señor que escribió estas definiciones y me cago en las sorpresas. Alguien me dijo una vez: “ten cuidado con las
sorpresas porque la mayoría de ellas esconden la verdad". La sorpresa y la
verdad tienen algo en común, no estamos preparados para ninguna de las dos
¿pero eso siempre tiene que ser malo?. Hay sorpresas que son como bombas y su
onda expansiva alcanza lugares que no esperábamos. Sin embargo algunas veces no
hay nada mejor ni más emocionante que la incertidumbre ante lo que nos espera.
Además, ¿acaso saber algo de antemano puede evitarnos algún dolor?. Lo mejor es
estar preparado, si la vida te sorprende atrévete a sorprenderla tu a ella,
puede que por eso esté contenta porque intuyo que una sorpresa va a llegar y no
se por qué creo que va a ser una sorpresa agradable, una de esas sorpresas que
hacen que todo cobre un nuevo sentido que haces que aprendas a diferenciar todo
aquello que es esencial de lo prescindible.
sábado, 28 de septiembre de 2013
lunes, 23 de septiembre de 2013
Todo no es recordar
Dicen que la memoria se puede trabajar como un músculo. Pero, ¿qué
infeliz querría recordarlo todo? ¿Quién no firmaría ya por tener una amnesia
como un piano?
El que recuerda demasiado es un peligro público y corre el riesgo de quedarse
estancado entre los malos recuerdos, de no poder deshacerse nunca de ese
recuerdo que tanto quiere olvidar, de ese miedo que puede hacerte perder lo que
más quieres.
Somos demasiado humanos, a veces deberíamos ser como esos peces que solo
recuerdan segundos, vivir solo el presente. Pero, no seamos tan injustos con la
pobre memoria, también puede ser una gran aliada. Ya caíste en aquella piedra
te dice y a nadie le gusta volver a sentirse como el mayor imbécil de la tierra.
Mi memoria debe haberse estropeado, a veces me falla y no queda ni rastro de
errores, solo me acuerdo de lo bueno, lo cual no está nada mal. Cuando esto me
pasa solo me queda rezar para que esta vez la caída duela un poco menos y con
un poco de suerte, mañana ni acordarme.
jueves, 19 de septiembre de 2013
Para siempre
Resistencia a la oscuridad, oposición a la noche misteriosa que está en lo más profundo de cada uno de nosotros la oscuridad que, antes o después, nos espera a todos.
Resulta fácil mantener a raya este espectro durante los días de primavera y verano. Cuando todo es luminoso. Pero cuando el sol se retira y la oscuridad desciende con sus dedos helados y esos dedos nos tocan, recordando nuestra fragilidad, todo se vuelve más difícil. Somos delicadas esferas de cristal: basta un pequeño golpe para convertirnos en añicos. ¿cuánto tiempo hace falta para que esos añicos vuelvan a ser una bella esfera iridiscente?.
No el tiempo como nosotros lo definimos, porque ningún fragmento es capaz de volver a ser una forma completa. La luz es nuestra compañera, nuestra amiga, nuestro antídoto. Estaremos con ella hasta que, tímidamente, las tardes se vuelvan más claras, hasta que los pájaros rompan el silencio invernal y llenen el aire con sus cantos impregnados de disputas amorosas
jueves, 5 de septiembre de 2013
Máscaras
William Shakespeare dijo, "cuando el telón cae y los actores
principales se quedan solos y vuelven a ser las personas que eran, son muchos
los que descubren que no saben quién son". Es muy fácil estar de acuerdo
con Shakespeare , pero ¿quién es el guapo que se atreve a quitarse la máscara?.
Hay quien tiene valor para quitarse la máscara, hay quien no puede vivir sin
ella, y hay quien no sabe que la tiene hasta que no se la arrancan de un
guantazo. Porque, admitamoslo, no hay nada más cómodo que una máscara. Nadie
sabe lo que sientes. Lo malo de las máscaras es que cuando más tiempo te
escondes tras ellas más vértigo da recordar quien eres de verdad. Por eso yo
estoy contenta, he logrado un pequeño, ínfimo e insignificante objetivo, hoy me
he quitado la máscara y cuando caiga el telón no voy a tener miedo a recordar
quién soy.
lunes, 2 de septiembre de 2013
mentiras
Jamás nos mentiremos- me dijo mientras yo estaba a punto de
abandonar este mundo en forma de sueño-. Escúchame bien, eso implica algo más
que ser sincero, en este mundo mucha gente es falsa. Las mentiras te rodean,
saber que existe un archipiélago de personas que siempre te dirán la verdad
vale mucho. Quiero que formes parte de mi archipiélago de sinceridad.
Así lo llamaba, su archipiélago de sinceridad. Cumplí
siempre la promesa con ella, siempre le fui sincero en todo. Y eso, tenía
razón, era más que decir la verdad, era hacer equipo, saber que siempre estarás
allí, significa ser tierra firme para el otro, piedras a las que podrás saltar
de un brinco sin miedo a caer al agua. Y ella también lo fue conmigo. Os juro
que saber que puedes confiar en la otra persona, que nunca te mentirá, que
siempre te dirá la verdad cuando se lo pidas, no tiene precio. Te hace sentir
fuerte, muy poderoso.
Y es que la verdad mueve mundos, la verdad creo que es lo
único que importa. Ella era una energía positiva, quizá por ello su
archipiélago también rezumaba parte de esa fuerza. Yo no creé mi archipiélago, tal vez porque
jamás encontré gente de la que me fiara y eso era esencial para poder
proponerles aquella promesa. Solo la encontré a ella, la echo de menos, Te echo
tanto de menos.
Pero también hay otra reflexión, ¿y si los que mueren han
descubierto una verdad? Una verdad sobre el amor, sobre la amistad, sobre ellos
y nosotros somos ignorantes. Quizá es ese el sentido de esta vida, todos somos
ignorantes que ignoramos cosas diferentes hasta que desaparecemos, el no
conocerla verdad es lo que nos permite marchar. ¿No podría ser así?
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