sábado, 23 de noviembre de 2013

Todos necesitamos que alguien nos mire.

Todos necesitamos que alguien nos mire. Sería posible dividirnos en cuatro categorías, según el tipo de mirada bajo la cual queremos vivir:
La primera categoría anhela la mirada de una cantidad infinita de ojos anónimos, o dicho de otro modo, la mirada del público. Ese es el caso del cantante alemán, de la actriz norteamericana y también del redactor con largas barbas. 
La segunda categoría la forman los que necesitan para vivir la mirada de muchos ojos conocidos. Estos son los incansables organizadores de cócteles y cenas. Son más felices que las personas de la primera categoría, quienes cuando pierden a su público, tienen la sensación de que en el salón de su vida se ha apagado la luz. A casi todos ellos les sucede esto alguna vez. En cambio, las personas de la segunda categoría siempre consiguen alguna de esas miradas.
Luego está la tercera categoría, los que necesitan de la mirada de la persona amada. Su situación es igual de peligrosa que los de la primera categoría. Alguna vez se cerrarán los ojos de la persona amada y en el salón se hará la oscuridad.
Y hay también una cuarta categoría, la más preciada, la de quienes viven bajo la mirada imaginaria de los ausentes. SON LOS SOÑADORES.

miércoles, 20 de noviembre de 2013

Encrucijada

Hablemos de esos momentos en nuestras vidas en los que nos vemos en una encrucijada. Bien es cierto, que las elecciones que hacemos en esos momentos pueden definir el resto de nuestra vida. Claro que, cuando se está frente a lo desconocido, la mayoría de nosotros prefiere dar media vuelta y volver, pero a veces las personas persiguen algo mejor, algo que han encontrado tras el dolor, enfrentándose a ellos mismos, justo tras la valentía y el coraje que supone dejar que alguien llegue a ti, o el dar a alguien una segunda oportunidad. Algo tras la lenta persecución de un sueño.
Porque solamente estás a prueba si descubres realmente quién eres. Y sólo cuando estás a prueba descubres quién podrías ser. La persona que quieres ser existe al otro lado del trabajo, la fe, la confianza, y tras el desengaño y el miedo que están por venir. 
Y se que a veces es fácil sentirse como si fueras la única en el mundo que lucha, que está frustrada o insatisfecha y que va tirando a duras penas. Pero esa sensación es mentira, porque si resistes, si encuentras valor para enfrentarte a todo un día más, alguien o algo te encontrará y eso se arreglará.
Porque no queramos ser los más valientes. Reconozcamos que todos, a veces, necesitamos ayuda.  Necesitamos a alguien que nos ayude a escuchar la música del mundo, que nos recuerde que no siempre es ruido lo que nos envuelve. Y ese alguien está ahí fuera tocando su melodía, solo para ti, solo para que no vuelvas a sentir la necesidad de dar media vuelta y volver al principio. 


"APRENDIMOS QUE LA VIDA ES UNA CALLE DE SENTIDO ÚNICO"

sábado, 16 de noviembre de 2013

Teorías mías

Tengo la teoría de que la gente no te desea suerte en la vida, ni en el amor, ni en el trabajo esperando que esas buenas cosas se apoderen de ti... Todo el mundo va a la suya, excepto una o dos personas en tu vida.
Pero ella decía que el espejo retrovisor era uno de los dos mejores inventos del Universo... 
Ella decía que la vida sería mas fácil si tuviéramos un espejo retrovisor incorporado en nuestro propio cuerpo... Pensaba que estábamos mal diseñados, y ella sabía de eso.
Y es que había observado muchas veces el cuerpo humano y decía que nos faltaba insertarnos un retrovisor para ver qué había detrás nuestro. Consideraba que no tenía sentido que siempre miráramos adelante sin saber las oportunidades que hay detrás...
Ella opinaba que lo que nos precede tiene la clave de lo que nos acontecerá...
Decía que le parecía increíble que todos fuéramos por la calle con ese cuerpo humano sin retrovisor... Un pequeño gran fallo de la creación...
Es por ello que muchas veces giraba ciento ochenta grados su cuerpo en busca de poder observar lo que la naturaleza le había escatimado...
Porque pese a todo una vida, si tiene un buen discurso y unos buenos argumentos, puede tocar a cientos de otras.

jueves, 7 de noviembre de 2013

Ya sólo habla de amor

Le gustaría muchísimo volver a querer como había querido antes, y volver a comportarse de nuevo con esa divertida ligereza y corrección, y volver a ser tan apreciado como entonces, y tan sensato y entretenido, y aún mejor, pues a la gente a la que quiere se merece sin duda su lado bueno, o al menos la devolución puntual de sus paraguas, pero no puede. Cualquier forma de amar, incluso la más diminuta, le recuerda al amor perdido. Incluso esa forma minúscula de amor que viene a llamarse, con frecuencia  y a falta de un nombre más adecuado, amor propio. 

"Ya sólo habla de amor" de Ray Loriga.

viernes, 1 de noviembre de 2013

Y me da miedo

                      Soy la típica tía floja  a la que le dan miedo las arañas, las alturas, ponerse gorda, pero lo que más me aterroriza con diferencia es la soledad. La soledad da miedo porque te obliga a enfrentarte a ti mismo y no siempre estamos preparados para lo que podemos encontrar en nuestro interior. En el colegio igual que nos enseñan matemáticas e historia deberían explicarnos cómo convivir con la soledad para ir acostumbrándonos a ella, porque nacemos solos y morimos solos. Quizás por eso mientras estamos vivos nos buscamos los unos a los otros, para engañarla. Yo de momento no lo he conseguido, es escurridiza y mucho más lista que yo.  Es muy fácil llorar cuando uno se queda solo aunque tan fácil es llorar cuando estas solo como difícil no reír cuando estás en buena compañía. Estar solo es jodido, yo llevo mucho tiempo así, tanto, que he llegado a pensar que me lo merecía. Pero la vida me ha enseñado una cosa, que nadie, al menos nadie que tenga corazón, se merece estar solo. ¿Y mi corazón? ¿Qué me dice mi corazón?, Pues ahora mismo que está apagado o fuera de cobertura, que además hace unos meses que cerró por vacaciones, pero como nadie ha vuelto a aparecer por allí, esta pensando en cerrar por liquidación y que es difícil, muy difícil estar así.