lunes, 23 de septiembre de 2013

Todo no es recordar


Dicen que la memoria se puede trabajar como un músculo. Pero, ¿qué infeliz querría recordarlo todo? ¿Quién no firmaría ya por tener una amnesia como un piano? 
El que recuerda demasiado es un peligro público y corre el riesgo de quedarse estancado entre los malos recuerdos, de no poder deshacerse nunca de ese recuerdo que tanto quiere olvidar, de ese miedo que puede hacerte perder lo que más quieres.
Somos demasiado humanos, a veces deberíamos ser como esos peces que solo recuerdan segundos, vivir solo el presente. Pero, no seamos tan injustos con la pobre memoria, también puede ser una gran aliada. Ya caíste en aquella piedra te dice y a nadie le gusta volver a sentirse como el mayor imbécil de la tierra. 
Mi memoria debe haberse estropeado, a veces me falla y no queda ni rastro de errores, solo me acuerdo de lo bueno, lo cual no está nada mal. Cuando esto me pasa solo me queda rezar para que esta vez la caída duela un poco menos y con un poco de suerte, mañana ni acordarme.

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