En la vida sólo hay una cosa segura, a parte de los
impuestos y la muerte, no importa lo duro que lo intentes, lo mucho que te
esfuerces, no importa lo buenas que sean tus intenciones, vas a cometer
errores. Vas a hacer daño a la gente. Van a hacerte daño, algunos solo te
doblarán sin tener la decencia de dejarte en ruinas. Y si quieres recuperarte,
bueno, solo hay una cosa que puedes decir: “perdonar y olvidar”.
Al menos, eso es lo que dicen, ¿no?. Es un buen consejo, la
verdad que sí, pero en ocasiones no es demasiado práctico. Cuando alguien nos hace daño queremos devolvérsela. Cuando alguien
hace que nos equivoquemos, queremos tener razón. Pero sin perdón, creedme,
nunca se ajustan las cuentas, las viejas heridas nunca se curan. Y lo máximo a
lo que podemos aspirar es que, algún día, tengamos la suerte de poder olvidar.
“La vanidad y el orgullo son cosas distintas, aunque muchas
veces se usen como sinónimos. El orgullo está relacionado con la opinión que
tenemos de nosotros mismos; la vanidad con lo que quisiéramos que pensaran de
nosotros” Orgullo y Prejuicio
No hay comentarios:
Publicar un comentario